Villa Mitre arrancó mal, pero mejor.

Con mas esperanzas

Las tricolores cayeron ante Bahiense del Norte por 3 sets a 1, en lo que fue el inicio de la temporada de vóley de la primera femenina. A pesar de la derrota, se notan mejorías que ilusionan.

Comenzó el torneo de vóley de primera división para mujeres, Bahiense del Norte fue el primer rival de las tricolores.
Con nuevas integrantes en el plantel (o mejor dicho, ausentes en la primera mitad del año) las dirigidas por Jorge Criado tienen mas ilusiones, mas fuerza, mas empuje, que permitirá que se logre una mejor campaña.

Con los “refuerzos” de Ximena Lagos, Fabrina Fiore, Pamela Fraga, Almmudena Mansilla, sumado a que la juvenil libero, Fernanda Lagos, esta mas firme y con mas confianza, dan como resultado un Villa Mitre mejor preparado para afrontar este torneo.
Y si, resultan más que importantes estas incorporaciones, ya que aportan mas altura al equipo. Es el caso de Fabrina, quien se mostró muy firme en los bloqueos y rematando.
El primer set lo perdieron por poco, 22-25. Mostrándose firmes en el bloqueo con la dupla Fabrina Fiore y Ximena Lagos. Gracias a ellas, no fueron tantos los ataques de velocidad con los que contó Bahiense, y cuando los tuvo, el doble bloqueo permitía que la defensa se acomode mejor. Pero no alcanzó, la ventaja fue mínima, pero se lo terminó llevado Bahiense. En el segundo, la breve ausencia de la armadora, Florencia Pereyra, se notó y mucho. Falló mucho la recepción, sobre todo en las paralelas. Resultado, 25-12 favorable al local.
En el tercero Villa Mitre volvió a vivir, siendo clave el turno al saque de Pamela Fraga, que consiguió 10 puntos consecutivos que permitieron que Villa Mitre se quedara con un set, 16-25.
El último fue en donde volvieron los errores defensivos. Sobre todo en recepción, ya que a la armadora le quedaron muy pocas pelotas cómoda para preparar el ataque. Fue finalmente 25-18.
Pero a no deprimirse!! Con un poco más de práctica, se va a mejorar mas la defensa, y asi se obtendrán mejores resultados. Volvemos a destacar la importancia que tiene contar con jugadoras altas, como Fabrina y Ximena, importantísimas a la hora del bloqueo, y los resultados se vieron.
Vamos por mas Villa Mitre… otra temporada en la que seguiremos la campaña y nos esperanzaremos con ustedes.

Crónica de un empate feo… pero valioso

“¡Que dolor de ojos me agarró!” comentaba un plateista de Villa Mitre que, acostumbrado a otras épocas de buen futbol, acababa de sufrir un partido muy de estos tiempos: duro, trabado, impreciso, aburrido…
Es que su tricolor empató 1 a 1 frente a Deportivo Santamarina de Tandil, en un encuentro que comenzó con un poco de emoción, a través de un mano a mano apenas iniciado el partido que Sepúlveda remató desviado.
Minutos mas tarde, a los 11, esgrimió un alarido de bronca, cuando Fernando Telechea definió frente a Cabral, el “1” no pudo contener, y Mariano Mc Coubrey empujó fácilmente para gritar su gol, y el de unas 30 personas que viajaron desde la ciudad serrana a alentar a su equipo.
Dos minutos más tarde, Sepúlveda tuvo una acción concreta, con un tiro libre que Bertoya despejo espectacularmente a su derecha.
Luego se jugó con mucho más golpes, fricciones, bronca, y poco juego. Recién a los 43 min. hubo una chance para acabar con el letargo de la “Villa”: un disparo de Marcelo Perugini que se estrelló contra el palo izquierdo de Bertoya, para que nuestro amigo en la tribuna se fuera al descanso con el alarido de gol atragantado.
Ya en la segunda etapa, gaseosa de por medio, dicho señor se inclinó en su asiento para observar el ingresó de Sebastian Allende, justo en un tiro libre que el mismo pateó, y en el que cometieron penal a Ezequiel Palacio tras un agarrón que lo dejó en el suelo.
Tras escuchar el silbato y ver que el arbitro Walker señalaba el punto de penal, la gota fría de sudor comenzaba a deslizarse por la frente del hincha… Palacio la acomodó, tomó distancia, y en una carrera interminable, la colocó al palo izquierdo de Bertoya, para que la gente explotara en ese grito unánime, en la única palabra en la que toda persona con pasión por el futbol puede ponerse de acuerdo: ¡gol!
Así, la ilusión se reflejaba en la cara del pueblo tricolor. Pero minuto a minuto comenzaba a desaparecer, tras varias jugadas de Mc Coubrey, que tuvo a mal traer a la defensa local, y otras tantas que no pudo convertir el conjunto de Juan Carlos Zapata.
De esta manera, el partido se desvaneció al igual que la esperanza de un triunfo. La gente comenzó a agruparse para esperar la apertura del portón de Maipú y Necochea, y este señor, poco a poco se levantó de su asiento plástico, y peinando sus canas con resignación, resumió la opinión del hincha: “que va ser… el domingo que viene le ganamos a Rivadavia, nos vemos”.